Cuando una crisis estalla, el tiempo lo es todo. Activamos protocolos de análisis en menos de 60 minutos, identificamos la fuente del problema y proponemos escenarios con acciones clave: qué decir, a quién, dónde y cómo. Tu marca necesita cabeza fría y manos rápidas. Nosotros brindamos ambas.

Si ya explotó, que no te explote la reputación.

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No es lo que pasó, es cómo lo manejas.

No se trata solo de “salir a decir algo”. Se trata de emitir mensajes pensados, empáticos y bien redactados, alineados al tono y valores de la marca. Gestionamos comunicados oficiales, respuestas públicas, atención directa y monitoreo, cuidando cada palabra y su impacto.

Usamos herramientas de social listening y seguimiento de medios para monitorear menciones, hashtags, keywords sensibles y conversaciones relevantes. Así anticipamos brotes secundarios y medimos el impacto real de la crisis minuto a minuto, ajustando la estrategia si es necesario.

Trabajamos junto a tu equipo interno o tus voceros para alinear el mensaje público con las implicaciones legales o institucionales. Si necesitas una postura oficial, un portavoz entrenado o una declaración externa, lo preparamos contigo. Una voz mal elegida puede escalar el problema.

White abstract geometric artwork from Dresden, Germany

Más conversión. Menos conversación

Después del fuego viene la reconstrucción. Hacemos un informe completo del impacto, evaluamos lo que funcionó y lo que no, y proponemos mejoras en protocolos, canales, estructura de atención y políticas públicas de comunicación para que no vuelva a ocurrir… o al menos, no te vuelva a agarrar sin preparación.